lunes, 14 de noviembre de 2011

Todos estamos expuestos a las mismas


El bombardeo que sufrimos en cada momento de nuestra vida, por la pérdida de valores y buenas costumbres, y tambien por nuestra tendencia humana al pecado, nos lleva a sufrir continuas tentaciones, de las que no es fácil evadirse.
Cuando conseguimos vencer las tentaciones, se fortifica e imprime un sello de autenticidad a nuestras virtudes, la virtud se forja en la debilidad, con la tentación se despierta y robustece nuestra fe, crece más sobranatural la esperanza, asi como el amor a Dios, que es que nos hace resistir la tentación.

Es un consuelo pensar que el mismo Jesús, y los santos hombres y mujeres como nosotros han sostenido las mismas batallas que hemos de mantener, para demostrar nuestro amor a Dios, y vencieron.
Podemos vencer siempre tambien nosotros, si luchamos y ponemos los medios, si luchamos nunca Dios nos negará su gracia.
Asi se lo hizo comprender Dios a San Pablo: !!te basta mi gracia!!.
Dios sabe muy bien hasta que punto podemos resistir, no nos turbemos, no perdamos la confianza, si luchamos Dios siempre estará con nosotros.

1 comentario:

Pedro Luis López Pérez dijo...

Siempre hay que luchar y mirar hacia delante, aprendiendo de los fracasos que dejamos atrás.
Un abrazo, Icue.