domingo, 27 de octubre de 2013

La victoria de la vida

Defender la vida humana del concebido y no nacido supone ahora una gran aventura, que se identifica con una profunda inteligencia. El inocente, el bebé, al que se mata impune y legalmente, vale más que mil universos. El que se elimine a tantos no es más que otra clarividente prueba de que el mundo está al revés. El triunfo aparente de la cultura de la muerte no es más que el negativo de la foto de la vida.
Quien considera que los principios de fuerza, de egoísmo y de radical autonomía son los quicios del mundo no es más que un desquiciado. La inocencia de un chaval intrauterino masacrado tiene tal fuerza magnética que acaba por arrasar el corazón y la mente de sus ejecutores: posibles madres que se arrepienten horrorizadas de lo que han hecho, consumados abortistas que se declaran con posterioridad, y llorando, "asesinos de masas".

jueves, 17 de octubre de 2013

Luchar toda la vida.

'Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay otros que luchan muchos años y son mucho mejores. Pero hay quienes luchan toda la vida: esos son los imprescindibles'.


Estas palabras de Bertolt Brecht nos invitan a pensar en lo necesarias que resultan esas personas que todos conocemos y que parece que nunca se cansan, que siempre están ahí, que siempre tiran hacia arriba del ambiente en el que están, que son un catalizador de todo lo positivo de quienes le rodean.

domingo, 6 de octubre de 2013

Esto está cambiando

Un cambio de era
Nos encontramos, aunque no seamos muy conscientes, ante un cambio de era, en una verdadera revolución de consecuencias insospechadas.

Viene marcada por la telemática, la robótica y las autopistas de la comunicación, la era de la cibercultura es tan radical como lo fuera aquella del Neolítico, y las otras más recientes, la revolución del carbón y del acero, la de la energía eléctrica, o atómica.

Vivimos ante un violento cambio de esquemas, todavía no sabemos de que consecuencias, algo vislumbramos.

Están cambiando desde hace 25 años, las relaciones sociales, los modelos de producción, la distribución económica, el concepto del trabajo y del ocio, las costumbres, las actitudes, los valores, las creencias...

Las sociedades occidentales giran en la actualidad y sin excepciones sobre tres principios: materialismo, permisivismo y consumismo.

¿Dónde se han quedado los valores trascendentales?, los que nos acercan a Dios, seamos sensatos sin Dios no hay vida, y sin vida para que queremos todos estos inventos.