viernes, 10 de julio de 2015

Un lugar donde descansar

 
Se aproxima la fecha de acudir al lugar habitual de veraneo, ya el año pasado hablé sobre él. Se trata del Tozal, un pueblecito de 1.500 habitantes, situado en la provincia de Huesca, cerca del Santuario de Torreciudad, Santuario de vieja tradición mariana, ya que desde 1804, se verenaba en la antigua ermita una imagen de la Virgen, hoy colocada en el nuevo Santuario, construido por el amor de un hijo a su Madre del Cielo.
 
Este año cumplimos los 30 años de venir a este lugar, pienso que en los momentos actuales se deben de buscar lugares de veraneo que esponjen el espiritu, para ayudarnos a prepararnos en la lucha que la sociedad actual nos demanda. Este pueblecito situado junto al pantano ,es una "escuela de convivencia".
Se puede disfrutar de todo tipo de deportes, excursiones, reuniones culturales y formativas, fiesta donde se canta y se baila, donde padres e hijos participan juntos con gran alegria.
 
Completa este cuadro la proximidad al Santuario citado al principio, lugar donde diariamente se acude a poner a los pies de la Virgen nuestras necesidades y alegrias, no falta ningún año la Ronda a la Virgen, donde se entonan canciones populares con referencia al amor humano, apoyado siempre en el amor a Maria.
 
Tendré que abandonar mi querido blog, durante un mes, no creo disponer de medios para escribir en él, aunque lo intentaré.
Pero remansaré ideas y pediré a la Virgen por todos mis buenos amigos del blog.  También por los problemas de nuestra sociedad que cada día se aparta más de Dios, a todos os encomiendo, un gran abrazo.
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sábado, 4 de julio de 2015

Sacrilegios


Hace unos días escribía sobre la fiesta del Corpus Christi, después de eso se han producido en España varios robos de  Sagradas Formas de los Sagrarios de alguna Capillas, es un caso grave, perder el respeto a la Eucaristía, donde está presente Jesús, es el mal mayor que podemos cometer
En la fiesta del Corpus Christi, se realiza  la procesión con Jesús Sacramentado por las calles de nuestras ciudades y pueblos, es un testimonio público de veneración hacia la Santísima Eucaristía.


  Llevamos a Cristo por los calles de nuestra ciudad. Encomendamos estas calles, estas casas, nuestra vida diaria, a su bondad. Que nuestras calles sean calles de Jesús. Que nuestras casas sean casas para él y con él. Que nuestra vida de cada día esté impregnada de su presencia. Con este gesto, ponemos ante sus ojos los sufrimientos de los enfermos, la soledad de los jóvenes y los ancianos, las tentaciones, los miedos, toda nuestra vida. La procesión quiere ser una gran bendición pública para nuestra ciudad: Cristo es, en persona, la bendición divina para el mundo.

Seamos sensatos, valoremos lo que está pasando para poner los medios a que el amor a Dios siga creciendo cada día más. Recemos por lo que hacen estos sacrilegios en los actos eucarísticos que se organizan para desagraviar por esto sacrilegios, para que se den cuenta de la gravedad de sus acciones.