martes, 27 de octubre de 2015

Destruir la moral


Existe un clima que está minando, en el plano individual, en el plano familiar y en el social, los fundamentos de una vida auténticamente cristiana, tiene muchas manifestaciones: la desenfadada ligereza en el vestir, en el hablar, en el escribir; en la conducta diaria, en una crítica continua y mordaz de lo que falsamente califican de viejos prejuicios; el tono agresivamente erótico de muchos espectáculos y publicaciones; la aceptación de situaciones escabrosas como relaciones normales; el libertinaje que se rebela contra la ley moral objetiva; la ridiculización  habitual de tratados clásicos de moral y de la literatura ascética.

Se trata de toda una táctica seguida por los comunistas en los países no comunistas, así decía Lenin “Cuando queremos destruir una nación, lo primero que hemos de destruir es la moral”

viernes, 23 de octubre de 2015

Como encontrar la felicidad.



A veces pensamos que la felicidad es algo reservado para otros y muy difícil de darse en nuestras propias circunstancias. Podemos llegar a pensar que la felicidad es como un sueño que no tiene que ver con nosotros.

La relacionamos quizá con grandes acontecimientos, con poder disponer de una gran cantidad de dinero, gozar de una salud esplendida, tener un éxito profesional o afectivo deslumbrante, protagonizar grandes logros del tipo que sea, pero la realidad resultante es bastante distinta a eso.


La prueba es que la gente más rica, más poderosa, más atractiva, o que mejor dotada está, no coincide con la gente más feliz.

Tampoco parece que disponer de un gran talento o gozar de muy buena salud sean lo que decide la felicidad.

Tampoco es que para ser feliz haya que ser retrasado mental, enfermo o desafortunado.

Tanto en unos como en otros casos, unos se sentirán felices y otros no. Parece que la felicidad y la infelicidad provienen de otras cosas, de algo que están más en el interior de la persona, en la forma de plantear la vida.

Por ejemplo, muchas veces sufrimos, o nos embarga como un sentimiento de desánimo, o de agobio, o de fatiga interior, y no hay a primera vista una explicación externa clara, porque no hemos tenido ningún contratiempo serio, ni tenemos hambre, ni sed, ni sueño, ni nos faltan la salud o las comodidades imprescindibles.

Los problemas nos los creamos, y si investigamos un poco llegamos a descubrir que están causados por nosotros mismos: muchas de las quejas que tenemos contra la vida, si nos examinamos con valentía, nos damos cuenta de que provienen de nuestro estado interior, de nuestra pereza, de pequeños egoísmos, envidias, susceptibilidades, etc. En definitiva, de errores personales que nos producen una desilusión.

Sin embargo, hay que pensar que es precisamente esa desilusión que descubrimos la que nos brinda la oportunidad de mejorar y ser más felices. Y nos advierte de que algo en nuestro interior debe cambiar. Es muy bueno que notemos con fuerza el peso de nuestros errores: si no fuera así, sería muy difícil que rectificáramos.

Cuando entremos en ese camino, empezaremos a vislumbrar la felicidad

martes, 20 de octubre de 2015

Leyes no escritas

No es un invento nuevo, Ciceron consideraba la Ley natural como norma suprema que fundamenta el derecho común a todos los tiempos, añadia que es la medida para valorar las leyes humanas como justas o injustas; no hay en absoluto justicia si no hay naturaleza, pués la que se establece por razón de conveniencia, se anula por otra conveniencia, los votos de un Parlamento solo aseguran el procedimiento pero no el contenido de una ley.

La Ley Natural, mal que le pese a los socios del relativismo cultural y moral, garantiza tambien la dignidad humana frente a los atropellos del poderoso de turno.

Ya lo vivió Antigona en su momento, al enfrentarse con Creonte, cuando una ley monstruosa le prohibe enterrar a su hermano, no le importó perder la vida para defender la razón.


Todas las culturas valoran la amistad, la familia, la protección de los niños, el respeto a los mayores. Pero todas rechazan la traición, la mentira, el asesinato.

Advierten que hay leyes no escritas y que su vigencia no es de hoy ni de ayer, sino de siempre, y nadie sabe cuando fué que aparecieron.

Es un buen punto en el que nos encontramos para pensar en la Creación.


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miércoles, 14 de octubre de 2015

Muerte digna


El mismo día en que murió Andrea se hizo pública en Francia la sentencia sobre el caso Lambert, un hombre en estado vegetativo desde hace siete años, pero no terminal. Algunos familiares pedían lo mismo que los padres de Andrea: que se le retire la alimentación parenteral y se le sedara para que muriera. Otros parientes y el equipo médico actual se oponen. Los jueces responden que los médicos tienen “independencia profesional y moral” para decidir el tratamiento adecuado a un paciente, y por tanto no se les puede obligar a a actuar contra su criterio clínico
 
Convendría retener ese principio, para cuando surja otro caso duro y complicado como el de Andrea o el de Lambert. Desde luego, hay que dejar a los enfermos morir en paz, si el final es próximo e inevitable. Para que así sea, es necesario dejar a los médicos trabajar en paz.
 

 

miércoles, 7 de octubre de 2015

El católico del siglo XXI


Creo que el católico del siglo XXI, no interpreta correctamente aquello de “poner la otra mejilla”, eso no quiere decir echarse atrás, Jesucristo decía esto para evitar violencia, pero en paralelo murió crucificado.

Está instalada en la opinión publica, entre católicos y no católicos, la idea de que la fe es un asunto privado, olvidando que la fe tiene una proyección apostólica, y por tanto debe llegar a todos, si la fe solo la viviéramos en nuestro interior, estaría muerta, adquiere vida cuando la hacemos llegar a los demás.

Al observar las manifestaciones de muchos políticos, que se llaman católicos, se pone uno “colorao”, al ver como caminan por el filo de la navaja.

Es una vergüenza, que el consejo del asesor de imagen de turno, haga que sus declaraciones sean sinuosas, o difuminadas, para que cuando hayan pasado por el tamiz de la opinión publica, no reduzcan el numero de votos en las elecciones más próximas.

Pero los políticos no son tontos, ya han captado antes como está el patio, en el electorado católico.

Este electorado, en una gran mayoría vive acomplejado, indiferente, indolente, tibio, ni frío ni caliente, es un terreno abonado para el político oportunista que tanto abunda hoy día.

También le ocurre a este tipo de personas que tienen miedo de contrariar al amigacho, siempre existe algún interés por medio, pero lo que ocurre es que cuando se da cuenta, se ha quedado solo, nadie quiere nada con él.

Esta situación del católico, si que tiene solución, en muchos terrenos de la vida publica y privada.

No somos católicos de sacristía, no estamos replegados en una esfera privada, somos ciudadanos del mundo, como cualquier hijo de vecino.

Es el momento de sacar ese caudal que llevamos dentro, que hemos acumulado a lo largo de los años, de cultura, de buen hacer, de buenas costumbres, en una palabra de amor a Dios, y que nos ha llegado a través de nuestros padres, de nuestros amigos, de una escuela seria, y de la Iglesia que siempre nos ha guiado con sus consejos y enseñanzas.

Es el momento de refundar nuestra fe, sobre unos cimientos menos medrosos y claudicantes.

El mundo necesita muchos locos, locos con el alma limpia, con el corazón ardiente, con el vigor del heroico soldado, y con la ternura de la madre, es el momento de los valientes.

viernes, 2 de octubre de 2015

Tu Angel en la tierra

 
Hoy día de los Ángeles Custodios, me acuerdo de esta historieta:
Cuenta una antigua leyenda que un niño que estaba para nacer le dijo a Dios:
Dicen que me vas a enviar a la tierra pero ¿como viviré tan pequeño e indefenso que soy?
Entre muchos ángeles escogi uno para ti, él te cuidará
Pero dime, aqui en el cielo no hago más que cantar y sonreir, eso basta para ser feliz.
Tu Ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar.
Y ¿que haré cuando quiera hablar contigo?
Tu Ángel te enseñará a orar.
He oido que en la tierra hay malos, ¿quien me defenderá?.
Tu Ángel te defenderá aún a costa de su propia vida.
Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.
Tu Ángel te hablara de mi y te enseñará el camino para regresar a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado.



En ese instante una paz reinaba en el cielo, pero se oian voces terrestres y el niño presuroso repetia suavemente.Dios mio, si ya me voy dime su nombre. ¿Como se llama mi Ángel?
Su nombre no importa; tú le dirás MAMÁ...
 

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