Contaba mi tío que cuando él y mi padre eran adolescentes y él andaba metido en algún movimiento juvenil, ante las advertencias de mi abuelo, mi padre le defendía diciendo: "déjale que vuele, papá". Esta anécdota, de la que me enteré por primera vez este verano, días antes de morir mi padre, me hizo entender por qué mi padre nunca quiso ponernos barreras a sus hijos en nuestro desarrollo personal y profesional. Mis padres nunca hicieron sentirnos mal por el hecho de tener que irnos lejos de casa, a pesar de lo que les costaría. Siempre me ha admirado la generosidad de los padres que renuncian a tener a sus hijos cerca por el bien de estos. Así ha sido el caso de los nuestros. No cabe más que agradecer que te hayan dejado volar alto, perseguir tus objetivos, renunciando a tenerte al lado. Pero al final el Señor ha premiado esa generosidad. Todos hemos tenido ocasión de acompañarle periódicamente durante estos tres años y medio. Mi padre ha muerto después de que cada uno de s...
El niño es como una esponja que absorbe todo lo que se pone junto a su piel. Si a su lado encuentra cariño, será un niño cariñoso. Si a su lado encuentra tristeza, será un niño triste. Mucho, muchisimo depende de lo que le ofrecen quienes son responsables de su educación. Los primeros encuentros de un niño se realizan en el seno de la familia, y más en concreto, en el contacto frecuente con la madre. La madre es la máxima comunicadora con el hijo, incluso en el periodo embrionario, donde el contacto entre ella y el feto es de una riqueza enorme. El desarrollo de la propia vida ética depende tambien de otros factores, y se va configurando a lo largo de los años de la infancia, niñez, adolescencia, juventud, e incluso en la misma edad adulta. Pero lo que se ha sembrado dentro del hogar resulta ser de un valor extraordinario, muchas veces decisivo para el resto de la vida. Por eso una familia que quiera un hijo feliz, un hombre maduro, debe prestar atención a esas prim...
Parece contradictorio, pero cada vez más problemas sociales y de salud, son consecuencia de la prosperidad, no de la pobreza. En estudios de consumo realizados, se hacen comparativas entre 220 modelos de coches, 250 cereales para el desayuno, 350 fondos de inversión, e incluso 35 modelos de alcachofa fe ducha, y se podia seguir mucho más. Pero lo que la gente desea y necesita de verdad- amor amistad -respeto -familia -nivel social -diversión, que les podia dar paz y serenidad no está en el mercado. Esto hace que las personas se sientan abrumadas y estresadas a la hora de tomar la mejor opción, y por lo mal que se sentirán si no aciertan en la elección. Está claro que estos problemas no son graves comparados con la pobreza o el desempleo que tantos sufren hoy dia. La enseñanza creo que debe ser que los problemas de la prosperidad, nos debian de recordar que no importa cuanta riqueza se tenga, sino como se usa.
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