
Estamos en el mes de mayo, y no puedo pasar sin recordar esa costumbre tan tradicional del mes de las Romerías a la Virgen.
No es la Romería cosa de niños o mujeres, es una cosa para todos, tambien para hombres, muy hombres que se hacen niños al acercarse a su Madre, y que gozan elevando su corazón a Dios.

Cuando se tiene el deseo de hacerse grande, hay que hacerse pequeño, y ser pequeño exige creer como creen los niños, amar como aman los niños, rezar como rezan los niños.

El camino que conduce a Jesús es Maria, a Ella está dedicado este mes de mayo, y no digamos que en el Rosario que rezamos en la Romería se dicen siempre las mismas cosas, acaso no se dicen siempre lo mismo los enamorados?. Quizás sea que no paladeamos, que no saboreamos, que no pensamos lo que decimos en cada Ave Maria, o no nos detenemos a meditar lo que significa cada misterio.

Buen momento para acercarnos un poco más a María. Y si lo hacemos acompañados de nuestra familia o de un buen amigo, seguro que daremos una alegría a Nuestra Madre del Cielo.
Comentarios
Espero que llegue el día
En que tus manos me des
Para llevarme ante El
Como hijo tuyo, Madre mía!!
De un poema que compuse hace tiempo
Un abrazo en nuestra Madre María.
Reina, Madre y Capitana,
eres Tú nuestra vida,
Tú eres nuestra Esperanza,
y a tus plantas Señora,
se arrodilla Triana.
Un abrazo