
Leemos en el Evangelio que cita la Ascensión del Señor al Cielo después de decirles que recibirían Espíritu el Santo, mientras ellos miraban se elevó, y una nube lo ocultó a sus ojos.
Antes nos había dicho que subía al Padre para prepararnos una morada junto a El.
Con nuestra mente tan limitada nos preguntamos muchas veces:¿como será el Cielo, que es eso, donde está, como llegar a él?

Si queremos pensar lo que será el Cielo, podemos recordar aquellas palabras del Apóstol: "Ni ojo vio, ni oído oyó, ni pasó al hombre por el pensamiento cuales cosas tiene Dios preparadas para los que le aman, nos dice San Josemaria: ¿Os imagináis que será llegar allí, y encontrarnos con Dios, y ver aquella hermosura, aquel amor que se vuelca en nuestros corazones, que sacia sin saciar?. Yo me pregunto muchas veces al día: ¿ que será cuando toda la belleza, toda la bondad, toda la maravilla infinita de Dios se vuelque en este pobre vaso de barro que soy yo, que somos todos nosotros?, y entonces se entiende aquello del Apóstol: ni ojo vi, ni oído oyó....vale la pena, hijos míos vale la pena"
Somos incapaces de imaginarnos esta maravilla, pero ese !!vale la pena!!, debe darnos fuerzas para luchar por conseguirlo.
Comentarios
Bonita y reflexiva entrada.
Mi pensamiento sobre el cielo lo imagino, cobijada en los brazos del señor.
Confiando en su misericordia.
Un abrazo.
La eternidad para nuestra mente finita, es el infinito Amor de quien nos creó para vivirla junto a Él.
Un abrazo,