domingo, 30 de abril de 2017

Jerarquia de valorers (2)

 

Como comportarnos con el prójimo está explendidamente expresado en un mandamiento, que resume el resto del Decálogo:
Este amor es diferente del anterior, porque los hombres no somos dioses. El amor a Dios tiene que ser absoluto, porque tenemos respecto a Él una dependencia absoluta. En el amor a los hombres, en cambio se nos pone una medida, aunque es una medida muy exigente. Hay que amar a los demás como nos amamos a nosotros mismos.
                                                                       


No se puede negar que se trata de una comparación feliz, y que encierra una sabia pedagogía. Se trata de querer para los demás lo que queremos para nosotros y de evitarles lo que nosotros evitamos. Es lógico que tengamos que amar a los demás como a nosotros mismos, por que son seres humanos de la misma categoría que nosotros, hombres como nosotros. Para Dios todo; para los hombres, lo mismo que queremos para nosotros. La moral sigue la lógica de las cosas, el orden de la realidad.

Evidentemente no podemos amar a todos los hombres con la misma intensidad. Esto excede completamente nuestras capacidades reales. Somos muchos millones de seres humanos sobre la tierra, a la mayor parte no los conocemos y no tenemos ninguna relación con ellos, ningun contacto.
Por eso se nos da un criterio de orden: amar al prójimo; esto es, ama al próximo, al más cercano. Hay que preocuparse de los que están más próximos por lazos de sangre, de amistad, de camaradería, o por proximidad fisica, cuando el amor arraigue en nosotros, será momento de llegar al otro lado de los océanos.
                                                                                

Dentro de este apartado de los deberes hacia nuestros semejantes, hay que incluir también todas las realidades culturales y sociales, que son fruto de la historia, y de la convivencia humana: por ejemplo personas jurídicas y morales, instituciones, tradiciones, costumbres, etc. en general, todo el patrimonio cultural humano que existe y que también nos impone deberes.

miércoles, 26 de abril de 2017

Jerarquia de valores. (1)

                                                                 

                       
En la vida debemos tener una jerarquía de valores para saber que queremos ser.
Hoy escribo una primera parte de este tema que consta de tres entradas, para desarrollar este importante tema.
                                                               
 En nuestra vida nos rodean una serie de seres y circunstancias, que al analizarlas veo que deben de tener una preferencia y un orden: El 1º es Dios, el 2º son los hombres incluyendo en este punto la sociedad y su cultura y en el lugar 3º, la naturaleza y su conjunto, cada una de estas realidades nos impone deberes, hablar de todos ahora seria muy largo, lo haré en tres artículos distintos:
                                                                       

El primero a considerar es Dios, es un ser muy especial; es lógico que nuestros deberes hacia Él sean tambien muy especiales. Es lógico que si existe Dios, y los cristianos creemos que existe, ocupe el primer lugar en nuestra vida. Esto está perfectamente expresado en el primero de los diez mandamientos: . Hay que llamar la atención sobre esta formula tan simple y tan rotunda. Repite por tres veces la palabra todo. Es lógico, si Dios es Dios, el Ser Supremo, requiere una atención absoluta: si Dios existe, solo se le puede amar coherentemente si se le quiere como dice ese primer mandamiento. Es el único modo de tratar a Dios como merece.
                                                                           

El orden de los amores exige poner a Dios por encima de todo. Al no creyente le puede parecer una dependencia excesiva. Pero seria no entender bien la cuestión, si Dios existe -y existe- esa dependencia no puede ser excesiva, ni arbitraria, ni esclavizante. Seria excesivo depender de otro hombre, o de otra realidad, pero de Dios no. Al contrario depender asi de Dios es depender del mejor de los seres, del más perfecto, del más comprensivo, del más amable, del más digno: del único que vale la pena y es necesario depender absolutamente.


jueves, 20 de abril de 2017

Elegir a la persona idonea.

 
La sociedad democrática desea elegir como César a la persona más idónea, pero no siempre es posible.
Lo que la sociedad trata de hacer es crear un mecanismo con que obtener un César que esté exento de sus propios defectos: una sociedad corrompida espera tener un César incorruptible, una sociedad sin carácter, un Cesar lleno de resolución. Pero ningún mecanismo social puede proporcionar las virtudes de que carece la sociedad misma.Porque ¿de donde han de venir las virtudes?, no del mecanismo de la elección. La verdad sencilla es que el César será intelectual y moralmente parecido, a la sociedad que ha de gobernar, debia ocurrir que pudiera ser el tipo de gobernante que seria el súbdito debidamente formado si se cambiaran los papeles.
 
La única forma de lograr un buen César es lograr una buena sociedad. Lograr una buena sociedad es un asunto serio, supone hombres buenos, que vean la realidad como conviene y se esfuercen por armonizar la vida con esa visión.
No nos entreguemos a utopías, mientras las sociedades sean como la nuestra, nunca contaremos con Césares mejores que nosotros mismos, más o menos honrados, más o menos capaces, o sea mediocres y de moral baja.

 
Posted by Picasa

domingo, 16 de abril de 2017

las siete maravillas y una más.

 

El maestro pide a los alumnos que hagan una lista con las siete maravillas del mundo, la lista más votada fué la siguiente:
1. Las pirámides de Egipto
2. El Taj Mahal
3. El Canal de Panamá
4. El Empire State
5. La Muralla China
6. La Basílica de San Pedro
 

Cuando el maestro les decia que faltaba una, vió a una niña callada, que no habia entregado su lista, le preguntó por que no lo hacia, y la chica con timidez, respondió: No puedo decidirme por que son tantas las maravillas.
El maestro le dijo: Dinos lo que has escrito y te ayudaremos.
La muchacha, titubeando leyó:
Creo que las siete maravillas del mundo son:
1. Poder pensar.
2. Poder hablar.
3. Poder actuar.
4. Poder escuchar.
5. Poder servir.
6. Poder rezar.
7. Y la más importante de todas... poder amar.
 

Después de leido esto, la clase quedó en absoluto silencio...
Es muy sencillo para nosotros ver las obras del hombre y referirnos a ellas como maravillas, cuando a veces pasan desapercibidas las maravillas que Dios que hace en nosotros con su gracia y que cada uno debe desarrollar.
Pensemos que fuimos creados por Dios, para ser una Maravilla.


¿Existen maravillas más grandes que estos niños?, todos son hijos de Dios.
Posted by Picasa

lunes, 10 de abril de 2017

La Pasion de Jesús.

 
Toda la vida de Jesús está dirigida a este momento supremo de su muerte en la cruz.
Ahora apenas logra llegar, jadeante y exhausto, a la cima de aquel altozano, venia de sufrir atroces tormentos, flagelación cruel, corona de espinas, el peso de la cruz..... pero lo que más le pesaba, era el peso de los pecados de toda la humanidad, los mios y los tuyos tambien.
 
La eficacia de la Pasión no tiene fin, nos ha llenado a todos los hombres de todos los tiempos, de paz, de gracia, de perdón, de felicidad, de salvación.
Cada uno podemos decir: "Jesús se entregó por mi", como si cada uno fuesemos únicos.
Y en la misma cruz, hace una demostración práctica de para que muere, cuando a Dimas, al buen ladrón, después de arrepentirse y pedir perdón, le dice: "hoy estarás conmigo en el Paraiso".
Para eso muere Jesús, para que podamos alcanzar la Gloria, gran ocasión la Semana Santa, para arrepentirnos de nuestras faltas y pedir perdón a Dios en la confesión sacramental.
 
Posted by Picasa

martes, 4 de abril de 2017

¿Por donde empezar?

La exhortación apostólica Evangelii gaudium del Papa Francisco, la cual hay que leer, es un programa para todos los creyentes, entre otras muchas cosas dice:"Se trata de llevar el Evangelio a las personas que cada uno trata, tanto a los más cercanos como a los desconocidos, a los que creen y a los que no creen.

A mi se me hacia muy cuesta arriba, ¿por donde empezar?, es tan grande el mundo, y tanta mi comodidad....hay tanta desgana, pero hete aquí, que a la vez leo una anécdota que me ayuda a pensar:

"Se acercó a un sacerdote un hombre, después de uno de sus sermones, diciéndole que le habían impresionado sus palabras, que le sugiriera alguna tarea apostólica que realizar".
¿Cual es ordinariamente tu puesto de trabajo en la vida?
Soy maquinista de ferrocarril.
¿Es católico el fogonero?, preguntó el sacerdote.
No no lo es.
!Pues ahí tienes tu labor!.
 

Cuantos fogoneros tenemos a nuestro lado, a los que podíamos acercar a Dios, muchas veces escuchándoles, ayudándolos haciéndonos amigos de ellos, para eso tenemos que olvidarnos de nosotros mismos, y pensar un poco más en los demás-
                                                                         
Posted by Picasa

sábado, 1 de abril de 2017

EL TEMOR

 
Uno de los mayores enemigos del hombre es el temor. Temor ¿a qué?, direis. Al mal, especialmente al que el mismo hombre se imagina y crea dia tras dia en su mente y en su vida. Este es el enemigo que cada uno debemos empezar por vencer, y cuando tan funesto enemigo lo hayamos vencido, estarán vencidos casi todos los demás.
 
Muchos hombres dicen no creer en nada, y en cambio tienen miedo de todo. ¿Por qué?, es muy sencillo, por que el temor está dentro de ellos mismos, precisamente por no cumplir siempre con su deber, si lo cumplieran, el temor desapareceria como la tiniebla ante la luz.
En estos momentos que vivimos es necesario más amor y menos temor, o de otra forma, más amor a Dios y al prójimo, y menos miedo a las circunstancias.
Si hacemos cambiar nuestro estado mental habrá cambiado el panorama del mundo, y el porvenir lo podremos mirar confiados y sonrientes, por cuanto detrás de la tiniebla de la amargura y el dolor nos esperan el placer y el gozo, pero para conseguirlo es indispensable practicar amor, si no lo hacemos no lo conseguiremos.
 
Posted by Picasa