En Sevilla, cerca de la Iglesia de la Macarena, habia un puesto de flores que alegraba la zona y daba perfume agradable a los viandantes.
La mujer que lo atendia siempre tenia una frase amable para cada cliente: frases que infundian optimismo y alegran la vida.
Contaba que todos los de su familia esran muy devotos de la Macarena, y nunca habian dejado de llevarle un ramo de rosas.
Y añadia: Pero sin nombre. Poque las flores con nombre se mueren antes.
jueves 18 de marzo de 2010
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3 comentarios:
Hola ICUE, ¿querría decir que cuando se hace algo no necesitamos anunciarlo? prefiero preguntar antes de concluir sin entender jeje. Saludos. Hilda
Queria decir que una prueba de humildad es dejar que solo Dios se Luzca.
Co cariño y afecto
ah ya, ya decía que por ahí iba la idea, pero más valía preguntar!!
Saludos afectuosos. Hilda
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