viernes, 4 de abril de 2014

La delicadeza de una madre.

 
Una madre tiene el suficiente olfato e ingenio para saber por donde anda su hijo, y saber reprender sin violencia, a este propósito traigo hoy esta historieta:
Federico vivia en su apartamento con su mejor amiga y compañera de trabajo Karla, ante los ojos de toda la familia ellos solo compartian el apartamento y sus gastos.
Una noche Federico invitó a su madre a cenar en el apartamento. Durante la cena la madre contempló la belleza de Karla, de la que durante mucho tiempo tuvo sospechas de que tenia una relación con su hijo.
Pensaba la madre si se estarian acostando, Federico adivinando su pensamiento dijo: mamá se lo que estás pensando, pero Karla y yo sólo somos compañeros de apartamento.
 
Una semana después, Karla le comentó a Federico que desde el dia que su madre vino a cenar no encontraba el cucharón de plata grande de la sopa. Federico escribió una nota a su madre que decia que no dudaba de que ella se hubiera llevado el cucharón, pero tampoco estoy diciendo que no lo hicieras, el hecho es que ha desaparecido desde que tú viniste.
Unos dias más tarde su madre le envia una nota que le decia: Querido hijo no estoy diciendo que te acuestes co Karla, pero tampoco estoy diciendo que no lo haces, el hecho es que si Karla se acostara en su propia cama ya habria encontrado el cucharón, puesto que yo lo dejé bajo sus sabanas. Con todo cariño mama.
 
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7 comentarios:

releante dijo...

Que bueno!!!!. Me ha encantado, y desde lego, con su permiso, lo utilizaré. Un abrazo

CHARO dijo...

Buenísimo,está madre es muy astuta.Saludos

PEPE LASALA dijo...

Me ha encantado Icue, olé por la madre, cuánto arte. Bueno amigo, me despido ya de ti hasta después de Semana Santa, así que un fuerte abrazo y hasta la vuelta.

icue dijo...

releante, por supuesto que puedes usar esta entrada, gracias por tu positivo comentario
Un abrazo

icue dijo...

CHARO, GRACIAS POR TUCOMENTARIO QUE SIEMPRE ME ANIMA.
un ABRAZO

icue dijo...

pEPE EM PIEZA LA SEMANA GRAN DE SIGO POR ESA CARRERA OFICIAL.
uN ABRAZO

Anónimo dijo...

Muy buena anécdota, una madre con sentido común bien administrado
Enhorabuena