domingo, 28 de junio de 2015

Sabia lo que habia recibido.

 

Ahora que estamos en verano leyendo una anécdota contada por F.Luca de Tena, titulada "como hacer oración", me ocurre como siempre, que al hacernos como niños, se entiende que es como más cerca podemos estar de Dios.
" Era un chaval pequeño, lleno de ilusiones y de ansias de aventuras infantiles.

Aquel año había ido a la playa con sus padres, estaba aprendiendo a nadar.
Una mañana le dijo a su madre que quería ir a comulgar. La madre se arregló y se dirigieron a la Iglesia del pueblo, los dos recibieron al Señor, y al terminar la misa, su madre se extrañó que el niño se recogiese durante unos minutos en la acción de gracias.

No le interrumpió, sino que al salir a la calle le preguntó como había estado tanto tiempo con el Señor, sin las prisas propias de los pequeños para ir corriendo a sus juegos o a sus quehaceres.
El niño le contestó, que había estado contándole a Jesús lo que haría por la mañana, y que la había dicho: Hoy iremos a la playa. Ya verás que bien. Estoy aprendiendo a bucear. Tú vendrás conmigo y será estupendo, por que irás como en un submarino."
Dentro de su inocencia, el niño era consciente de lo que llevaría ese día dentro de él después de haber comulgado.
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5 comentarios:

CHARO dijo...

Una historia muy tierna y llena de Dios.Saludos

Armando dijo...

Ya lo dijo Él.....Hay que hacerse como los niños para estar en Dios; comprenderlo y amarlo en su sencillez y espontaneidad.
Un abrazo. Muy lindo bonita historia.k

Marcos dijo...

Caramba con el crió, nos ha hecho reflexionar. En mi submarino, una preciosa descripción. Saludos.

Er Turuta dijo...

Preciosa historia cargada de significado. Dejad que los niños se acerquen a mí...

icue dijo...

Gracias por vuestros comentarios, estos días creo debemos aumentar nuestro amor a la Eucaristía, cuando vemos que en arias Iglesias ha sido profanada, al robar las Sagradas formas, vamos a estar unidos ante esta barbaridad.
Un abrazo a todos