sábado, 9 de junio de 2012

La paz se aprende en la familia.



La paz se aprende en familia, por tanto quien debilita la familia debilita la paz, asegura Benedicto XVI.

Es la idea central que ha dejado en el mensaje enviado con motivo de la Jornada Mundial de la Paz.

Quien obstaculiza la institución familiar, aunque sea insconcientemente, hace que la paz de toda la sociedad, nacional o internacional, sea fragil, por que debilita lo que , de hecho, es la principal "agencia" de la paz.

Todo lo que contribuye a debilitar la familia fundada en el matrimonio de un hombre y una mujer, lo que directamente dificulta su disponibilidad para la acogida responsable de una nueva vida, lo que se opone a su derecho a ser la primera responsable de la educación de los hijos, es un impedimento objetivo para el camino de la paz.

Cuando la sociedad y la politica no se esfuerzan en ayudar a la familia, se privan de un recurso esencial para el servicio de la paz. En este sentido concluye el Papa,"los medios de comunicación social, por las potencialidades educativas de que disponen, tienen la responsabilidad especial en la promoción del respeto por la familia, en ilustrar sus esperanzas y derechos, en resaltar su belleza".



4 comentarios:

trimbolera dijo...

La familia es el nucleo de la sociedad, el punto central de todos los hombres, el referente y el refugio. Lo que se haga en familia imprime carácter.

martha unavidaenconstrucc dijo...

si tan solo las familias comprendieramos este pequeño valor, en que momento lo perdimos? Atención familias, debemos retomar el animo de enseñar los valores a nuestros hijos, pero sin nuestro ejemplo de vida, eso no sucederá.

CHARO dijo...

Estoy de acuerdo con el Papa, ¿que sería de nuestra sociedad si la familia se destruye?.........caos total.Tanto los gobiernos cómo los centros educativos deberían fomentar y promocionar los valores de la familia poo el bien de todos.Saludos

Pedro Luis López Pérez dijo...

Por mucho que cambien los tiempos; la Familia es transcendental en nuestro discurrir por la vida.
Un abrazo, Icue.