lunes, 22 de septiembre de 2014

Un ejemplo de fidelidad.


El próximo sábado día 27 será Beatificado en Madrid Monseñor Álvaro del Portillo, tuve la dicha de conocerle hace cuarenta años.
Estaba dotado de una gran creatividad evangelizadora. Siguiendo con fidelidad la luz fundacional de San Josemaría, promovió nuevas labores apostólicas en numerosos países y diversas iniciativas en favor de la Iglesia universal, como, por ejemplo, la Universidad Pontificia de la Santa Cruz en Roma, donde estudian sacerdotes, religiosos y laicos de todo el mundo.

Fruto de la necesidad que sentía de vivir la caridad fraterna hacia los más pobres y necesitados, impulsó labores sociales en las zonas más pobres de muchas barriadas de las grandes ciudades y en algunos países de lo que algunos denominan el Tercer Mundo. Quisiera destacar dos rasgos de su personalidad, junto con su bondad, serenidad y buen humor, fue todo un ejemplo de cómo vivió la fidelidad a la llamada del Señor

2 comentarios:

CHARO dijo...

Una suerte haber conocido en persona a un santo, yo conocí al Ovispo Casaldáliga que hace poco vi una película sobre su vida en la TV y que me gustó muchísimo.Saludos

PEPE LASALA dijo...

Un ejemplo a seguir por todos. Por lo que he podido leer a través de tu blog y en internet fue una gran persona, e hizo una gran labor. Buen homenaje Icue. Un fuerte abrazo y buen fin de semana.
Twitter: @Pepe_Lasala