domingo, 12 de octubre de 2014

Hijo agradecido.

 

Cuentan de un padre de una familia acaudalada, que llevó a su hijo a un viaje por el campo con el propósito de que su hijo viera cuan pobres eran aquellas gentes. Estuvieron por espacio de un dia y una noche en una granja de una familia humilde.
Al concluir el viaje y de regreso a casa el padre preguntó a su hijo:
¿Que te pareció el viaje?
! Muy bonito papá !
¿Viste como vive la gente?
!Si!
¿Y que aprendiste?
Vi que nosotros tenemos un perro y ellos tienen cuatro.
Tienen unos hermosos conejos, nosotros no.
Nosotros tenemos una piscina que llega de una pared a la mitad del jardin, ellos tienen un arroyo que no tiene fin.
Nosotros tenemos farolas en el jardin, ellos tienen las estrellas.
Nuestro patio llega hasta la pared de la casa, el de ellos tiene todo el horizonte.
Ellos tienen tiempo para hablar y convivir en familia; Tú y mamá teneis que trabajar todo el tiempo y casi nunca os veo.
Al terminar el relato, el padre se quedó mudo.... y su hijo agregó: Gracias papá por enseñarme lo ricos que podemos llegar a ser....
 
Posted by Picasa

5 comentarios:

trimbolera dijo...

Respuesta preciosa.

Marcos dijo...

Pues va a tener razón el chico, y quizá el mayor tesoro es cuando recrimina:
"Ellos tienen tiempo para hablar y convivir en familia", mal de nuestro tiempo.

vicente dijo...

Preciosa la mirada fresca de ese hijo que muestras, Ginés, que nosotros, lejos de ser padres e hijos que conforman una familia de ricos también sufrimos este mal moderno de no saber qué hacer con esta vorágine y el tiempo se nos va sin abrazos ni conversaciones ni menos ternuras.
Abrazos.

Josefa dijo...

Así es: cuanto valoro,ahora la vida con estrcheces que vivi con mis padres y sin envargo lo felices que eramos.
solo aspirabamos a estar juntos.
Un beso.

CHARO dijo...

El hijo supo comprender muy bien lo que es la auténtica riqueza. Saludos