miércoles, 2 de enero de 2008

Comprender y amar.

 

En un programa de televisión en Estados Unidos,(EWTN)relataron un episodio de la vida de Juan PabloII, poco conocido:
Un sacerdote de Nueva York, al entrar en una iglesia en Roma, observa a un mendigo pidiendo, y le reconoce como un compañero del seminario, que se ordenó sacerdote el mismo dia que él.
Tras saludarle, escuchó que el mendigo le decia que habia perdido la fe y la vocación.
Al dia siguiente después de asistir a la misa privada del Papa, tuvo ocasión de pedirle al Santo Padre que rezara por el mendigo, contandole brevemente lo que sucedia.
Un dia después recibió la invitación del Vaticano para cenar con el Papa, y que llevara al mendigo.
Después de la cena el Pontifice, quiso quedarse solo con el mendigo, pidiendole que escuchara su confesión, el hombre impresionado respondió que ya no era sacerdote, a lo que el Papa contestó: "una vez sacerdote, sacerdote para siempre", "pero estoy fuera de mis facultades de presbitero", insistió el mendigo. "Yo soy el obispo de Roma, me puedo encargar de eso", dijo el Papa.
El hombre escuchó la confesión del Santo Padre y le pidió a su vez que escuchara su propia confesión. Después de ello lloró amargamente. Al final Juan Pablo II, le preguntó en que parroquia habia estado mendigando, y le designó asistente del parroco de la misma, y encargado de la atención de los mendigos.
 
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10 comentarios:

Jorge y Neli dijo...

Que hermoso! Própio de un corazón misericordioso como el que tenia el Santo Padre Juan Pablo II.

Lecciones como estan deberian ser ampliamente difundidas, para que todos - sobretodo los que tienen un corazón de piedra (y hay tantos!) - entiendan que solamente actuando con misericordia, podremos cambiar el mundo!

Saludos en Jesus y Maria1

Jorge y Neli

Ljudmila dijo...

Preciosa la anecdota que ya conocía. Me gusta el cuadro de JPII.
Sabes de quien es? te cuento una anécdota mía que conocen mis amistades, pero nunca publiqué. Estando en Cracovia, caminando por mi queridisima calle Florianska, veo a un mendigo sentado en un escalon de un edificio viejo con la mano tendida sonriendome de una manera especial, no parecia un pordiosero. Le doy una moneda y continúo camino. Al otro dia fuí a Wadowice. Compré rosarios en la casa de Juan Pablo II y cruzaba a la iglesia para hacerlos bendecir, pero no hizo falta. Veo a un sacerdote cambiando las noticias de la cartelera (se dice asi en España?) y le pedí a él. Pues me bendijo los rosarios y me sonrió de la misma manera que el mendigo de la calle Florianska. Recién al regresar a Cracovia me puse a pensar...pero si parecian la misma persona!! y hasta parecian vestidos igual! No lo volví a ver ni mendigando en la calle Florianska ni en Wadowice y no es uno de los sacerdotes de la parroquia pero el recuerdo no deja de estremecerme porque lo asocié directamente con Juan Pablo II!

icue dijo...

jorge y neli.
Si es verdad, con un corazón asi de generoso, se entiende mejor lo que es la felicidad.
Cuanto tenemos que trabajar para que entiendan que el mundo debe cambiar.
Como os agradezco vuestras cariñosas palabras
Saludos

icue dijo...

ljudmila.
Que alegria que conocieras la ´nécdota, la cual queda completada con creces con lo que me cuentas, que verdaderamente estremece.
Que bueno tener tratos contigo, que tan bien conoces a Juan Pablo II, y al que tanto tenemos todos que agradecerlo, seguro que nos veremos el dia de su Beatificación.
Gracias ljudmila.

Ljudmila dijo...

Ay Icue cada dia me doy mas cuenta cuanto me queda por aprender!! y cuanta riqueza tienen sus enseñanzas. Que lindo encuentro universal será el dia de su beatificación!

icue dijo...

ljudmila
Vamos a rezar para que sea pronto

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

El mendigo tenía claro su rol en un medio donde no se dan segundas oportunidades, pero a juzgar por este relato, Juan Pablo II se la quiso dar (no por nada estaba como máxima autoridad de la Iglesia Católica).

Saludos cordiales y Feliz Año.

icue dijo...

luis alejandro.
Yo interpreto este episodio como padre de familia, y veo un padre que quiere que su hijo vuelva al buen camino, tambien el Hijo Prodigo lo hizo mal y vemos la reacción del padre..
¿Que el Papa se sirvió de su condición de Papa para darle facilidades a su hijo?, pero que padre no haria esto?, no veo nada fuera de lo normal en ello.
Saludos y Feiz año

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Ese es el punto, Icue...a veces muchos han llegado a un nivel en donde actuar rectamente ya no es visto como normal; podemos revertir eso, ¿no? Saludos cordiales.

icue dijo...

Luis Aklejandro.
me alegra que siempre al final coincidimos en nuestros juicios
Un afectuoso saludo.