lunes, 19 de septiembre de 2011

Proteccion de principios y valores

Para algunos la democracia consiste simplemente en el respeto absoluto del principio de la mayoria; lo que la reduce a cuestión puramente matemática, las decisiones se toman por mayoria.

Pienso por el contrario, que la Democracia incluye, junto y antes que un procedimiento que prima las mayorias, la protección de unos determinados bienes, valores y derechos fundamentales, vinculados a principios éticos, no puramente matemáticos., y que son irrenunciables. Que por cierto en España no se tienen en cuenta.

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13 comentarios:

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola Icue:
"Con la Política hemos topao"

La verdad es que entiendo bien poco.

Para mi lo principal son el respeto, el derecho a la vida, la igualdad y respeto entre ambos sexos.
Y "Amarás al prójimo como a ti mismo" y tambien la soliraridad.
En fin que yo, no voy a arreglar el mundo.
Un abrazo, Montserrat

Mario Saladich dijo...

Esencialmente eso es la democracia; pura matemática unida a la dosis suficiente de respeto y disciplina como para acatar el resultado, o como le gusta decir a mi reaccionario amigo el Cardenal Digital un sistema perverso donde prima la dictadura de las mayorías siempre relativistas y descerebradas.

La verdad es que se podría elucubrar largo y tendido sobre lo cada uno entendemos por democracia ideal. Siempre dentro de unos límites razonables, claro, por que de lo contrario podríamos pasarnos elucubrando. En realidad creo que es lo que le ha ocurrido a usted, icue. El modelo de democracia que defiende, donde lo que más pesa son unos principios éticos absolutos e inamovibles, se asemeja asombrosamente a la tutelada democracia orgánica de tan fatuos recuerdos. Presenta usted en sociedad una democracia que simplemente no lo es. Podría tratarse de una teocracia, tal vez de marxismo, pero nunca de democracia.


PD; Inicialmente no era mi intención intervenir también en este post. Ya entiendo que mis opiniones pueden molestar a los asiduos al blog y también que no está bien irrumpir pesadamente, como un polemista aguafiestas en blog ageno.
¡Icue!, es que no lo he podido evitar. He leído su entrada y me he sentido automáticamente aludido .

¡En fin! Espero que no me lo tengan muy en cuenta. :)

Un cordial saludo.

Militos dijo...

Yo no creo que esto de España sea Democracia y lo lamento.
Un beso, Icue

PEPE LASALA dijo...

Amigo Icue, como siempre, haciéndonos reflexionar con tus interesantes entradas. En mi caso, pienso que el respeto es fundamental. Que cada uno piense como quiera, pero siempre con respeto a los demás y sin hacer daño a nadie. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

Tatuagem dijo...

La mayoría de los que votan...pero claro que es más que un número, es derecho...

Saludos

icue dijo...

Montserrat, no digas que sabes poco, con lo que enumeras se podia arreglar todo, ya quisieramos que los politicos tuvieran tus mismos conocimientos y sentimirntos.
Con todo cariño

icue dijo...

mario, creo en la ley Natural, y en ella me apoyo para opiner de estos temas, esta Ley es para todos.
Un saludo

icue dijo...

Militos, si esta democracia está muy descafeinada.
Un cariñoso saludo

icue dijo...

Pepe Lasala, si eso hace falta respeto al otro, te sigo en tu magnifico y formativo blog.
Un abrazo

icue dijo...

Tatuagen, me alegra tu comentario, un abrazo

Mario Saladich dijo...

No. No es para todos icue. Yo, por ejemplo, no conozco ninguna ley natural universalmente reconocida. Probablemente se refiere a una ley aceptada por los cristianos como revelación, pero eso icue, se lo repito una vez mas, aun siendo perfectamente respetable, es una cuestión de cristianos que afecta e incumbe únicamente a los cristianos. No trate, si me permite el consejo, de hacer valer sus creencias personales como si de una verdad absoluta se tratase, por que eso no sólo es una imposición inadmisible en libertad, si no que conduce siempre al enfrentamiento.

icue dijo...

Mario pués yo creo que si,la teoría ética del Derecho natural o de la ley natural parte de las premisas de que (1) El hombre es un fin en sí mismo (2) los humanos son racionales y (3) los humanos desean vivir y vivir lo mejor posible. De ahí, el teórico del Derecho natural llega a la conclusión de que hay que vivir de acuerdo con cómo somos, de acuerdo con nuestra naturaleza humana. Si no lo hiciésemos así nos autodestruiríamos.

Eso supone que los seres humanos compartimos unas características comunes, una naturaleza o esencia: unas características físicas y químicas, biológicas, psicológicas, sociales y culturales, etc. Eso hace que las formas de vida que podemos vivir satisfactoriamente no sean ilimitadas debido a nuestras necesidades.

Habitualmente, una objeción que se suele poner a esta teoría es la variabilidad de la conducta humana. Sin embargo, la teoría pretende señalar que no todo es bueno para los humanos. Y de este modo, la teoría del Derecho natural ha contribuido a dar a luz a las teorías de los derechos y a una forma, entre otras, de dar razones para justificar los Derechos Humanos y los derechos fundamentales.

Pese a ello, eso no quiere decir que toda teoría del Derecho natural conduzca, necesariamente, a que hay una sola forma de vida correcta para los seres humanos. Y, en consecuencia, el Derecho natural no sería un conjunto único de normas que no tolera la diversidad en el significado de "vivir lo mejor posible".

Sin embargo, esa visión monolítica del Derecho natural es muy corriente y depende de un argumento falaz que John Finnis ha denominado el argumento de la facultad pervertida.

Según dicha visión monolítica hay acciones malas simplemente porque no son naturales, entendiéndose por no natural lo que viola los principios del funcionamiento biológico humano. Por ejemplo, sin vida biológica no hay ser humano, por tanto cualquier interferencia al curso libre de la vida biológica humana -matar a alguien con electroencefalograma plano, abortar- sería malo se mire como se mire. Otro ejemplo parecido es sobre la conducta sexual: aunque la conducta sexual pueda dar placer no sería para el placer, sino una forma de llevar a la procreación humana que, según esta posición, sería el objetivo de la conducta sexual. Por tanto, el sexo solo podría ejercerse para la procreación. Pero esta forma de entender el Derecho natural hace depender la conducta ética del aspecto biológico cuando, en sus orígenes, la teoría del Derecho natural subrayaba la racionalidad humana por encima de la biología.

Desde el punto de vista de la filosofía del derecho, el iusnaturalismo (a veces se escribe "jusnaturalismo") mantiene que legitimidad de las leyes del derecho positivo, esto es, el conjunto de leyes efectivamente vigentes en un Estado, depende del Derecho natural. Desde este punto de vista, el que una ley haya sido promulgada por la autoridad competente cumpliendo los requisitos formales exigibles no es suficiente para que sea legítima. La posición contraria es el positivismo jurídico o iuspositivismo.

Una consecuencia que habitualmente se extrae de la posición iusnaturalista es la siguiente: sería legítimo resistirse a la autoridad cuando intenta imponer el cumplimiento de una ley que no es compatible con la ley natural. El atractivo del iusnaturalismo es que de ese modo se justifica la resistencia a la autoridad abusiva del Estado. El problema es que, así planteadas las cosas, se mezcla la legitimidad moral de una ley con la legalidad de la ley (si ha sido promulgada siguiendo el procedimiento formal adecuado), distinción conceptual en la que hace hincapié el positivismo jurídico.
Como puedes ver esto que te escribo no está en la linea que tu piensas.
Un cordial abrazo

Mario Saladich dijo...

Pero vamos a ver icue; yo entiendo lo que usted argumenta perfectamente. No en vano me lo han repetido machaconamente desde que tengo uso de razón y hasta me han examinado de ello. No es necesario, por tanto, que justifique su posición desde el punto de vista de un manual de filosofía o de ética cristiana. Su postura, ya le he dicho, es entendible, es respetable, y se podría añadir que es también cabal y aceptable. Lo que ocurre o lo que trato de decir, es que ese pensamiento que resulta tan veraz e incuestionable para quien asume como "Verdad" los "subjetivos" preceptos de los que parte, no es válido ni aceptable en absoluto para quien no los asume como tal.

"El hombre es un fin en sí mismo", "...hay que vivir de acuerdo con cómo somos, de acuerdo con nuestra naturaleza humana", "..."
-¿Quien dice que el hombre es un fin en si mismo?¿Por que? ¿Con que autoridad lo dice? ¿Cuantos son los que no reconocen esa autoridad y además opinan lo contrario?
-¿Como somos? ¿Cual es nuestra naturaleza humana? y aun así ¿quien cree y quien no cree que una determinada es la naturaleza humana?
-...,

El problema icue, es que no existe ni principio de acuerdo al respecto de lo que usted cita como Ley Natural o preceptos incuestionables sobre los que basar la convivencia y la legitimidad de lo que se legisla. Por tanto, sólo puedo decirle lo que ya le he dicho en el comentario anterior: ese pensamiento no debe exponerse y menos aun tratar imponerse, como si fundamento de una moral universal se tratara. Simplemente por que se trata de una moral particular o propia de un colectivo concreto, pero nada más que eso. O lo que es lo mismo: no es compartida por una parte importante (gran mayoría?) de la sociedad.

Un abrazo.