miércoles, 10 de octubre de 2012

Seamos cada uno una gota de agua


      Pregunta capciosa del periodista a la Madre Teresa en una rueda de prensa:
      —Madre Teresa, tiene usted setenta años. Cuando se muera, el mundo seguirá igual que antes de que usted naciera. Después de todo el esfuerzo que ha hecho usted, ¿qué ha cambiado en el mundo?
      Sin alterarse, y con una encantadora sonrisa, responde la Madre Teresa:
      —Verá, yo nunca he querido cambiar el mundo. Yo solo he procurado ser una gota de agua pura en la que el amor de Dios pueda reflejarse. ¿Le parece poco?
      Silencio embarazoso en la sala donde se desarrolla la rueda de prensa. Lo rompe la Madre Teresa:
      —¿Por qué no intenta usted también ser una gota de agua pura? Así ya seríamos dos.
      La anécdota continúa. Se entabla un diálogo entre el desarmado periodista y la fundadora de las Misioneras de la Caridad, que le anima a convencer a su mujer y a sus tres hijos para que sean también gotas de agua pura, «... y ya seremos seis».

Y si tu y yo nos animamos podemos ser una multitud.

 

6 comentarios:

Clo dijo...

Qué hermosa respuesta a la pregunta deshonesta!

Que el Señor nos ayude a ser gotas de agua pura. Llega a más gente y lugares el reflejo de algunas gotas de agua sueltas que el de un manantial.

Un abrazo Icue!

trimbolera dijo...

Es verdad. Precioso.

Luisa dijo...

Tiene Madre Teresa respuestas de éstas que desarman a quien le preguntan, además de su profundidad y amor hay un toque de humor muy simpático.
Brindo por la gota de agua que se va sumando.
Un cordial salu2

Pedro Luis López Pérez dijo...

Una maravillosa Entrada, Icue.
Un abrazo.

CHARO dijo...

Admiro a la madre teresa y su obra, la respuesta al periodista fue genial......Me uno al deseo de ser gota de agua y pido a Dios que me ayude a serlo.Saludos cordiales

icue dijo...

Clo sigo sin poder hacer comentarios en tu blog, el dichoso odigo de letras me lo impie, e todas formas te sigo de cerca
Un abrazo