lunes, 27 de mayo de 2013

Depende de quien son las manos


Leo una historia que nos hace reflexionar sobre la confianza que tenemos en Dios y cómo para Él no hay nada imposible.

Una pelota de basketball en mis manos vale 19 dólares
En las manos de Michael Jordan vale 33 millones de dólares
Depende de quien son las manos

Una pelota de baseball en mis manos vale 6 dólares
En las manos de Marck McGuire vale 19 millones de dólares
Depende de quien son las manos

Una vara en mis manos podrá ahuyentar a una fiera salvaje
En las manos de Moisés hará que las aguas del mar se separen
Depende de quien son las manos.

Una honda en mis manos es tan solo un juguete
En las manos de David es un arma potente
Depende de quien son las manos

Dos peces y cinco piezas de pan en mis manos son unos emparedados
En las manos de Jesús alimentarán a una multitud
Depende de quien son las manos
Unos clavos en mis manos serán suficientes para construir una silla
En las manos de Jesucristo traerán salvación al mundo entero
Depende de quien son las manos.

Como podrás ver, depende de quien son las manos
Así que, coloca tus aflicciones, tus preocupaciones, tus temores, tus
anhelos, tus sueños, a tu familia y a tus relaciones personales en las manos de Dios,

jueves, 23 de mayo de 2013

Actitud de los padres


Albert Einstein decía que “Dios utiliza las coincidencias para seguir en el anonimato”. Algo parecido debemos hacer los padres: interferir lo mínimo en el desarrollo personal de nuestros hijos, permanecer en un segundo plano, dejarles crecer. Eso no significa, lógicamente, que tengamos que desaparecer, ni mucho menos, sino que tenemos que estar, pero sin que se note demasiado; de lo contrario, no dejaremos que sean ellos los protagonistas de su vida.


jueves, 16 de mayo de 2013

Definición de hijo

He leido hoy una definición de José Saramagp, Premio Nobel de Literatura, que por su profundidad creo nos puede servir a muchos para valorar más a nuestyros hijos.

"Hijo es un ser que Dios nos prestó para hacer un curso intensivo de como amar a alguien más que a nosotros mismos, de como cambiar nuestros pores defectos para darles los mejores ejemplos y, de nosotros, aprender a tener coraje. Si, !esto es! Ser madre o ser padre es el mayor acto de coraje que alguien pueda tener, por que es exponerse a todo tipo de dolor, principalmente de la incertidumbre de estar actuando correctamente y del miedo a perder algo tan amado. ¿Perder? ¿Como? ¿No es nuestro? Fué apenas un préstamo... El más preciado y meravilloso préstamo ya que son nuestros solo mientras no pueden valerse por si mismos, luego le pertenece
a la vida, al destino y a sus propias familias. Dios bendiga siempre a nuestros hijos pués a nosotros ya nos bendijo con ellos".

miércoles, 8 de mayo de 2013

Romeria a la Virgen en el mes de Mayo.


Así aprendí hace muchos años como hacer una Romería a la Virgen en el mes de Mayo.

Relata del historiador Andrés Vázquez de Pradala romería que San Josemaría realizó el 2 de mayo de 1935 a la ermita de Nuestra Señora de Sonsoles (Ávila, España). En mayo, mes que la Iglesia dedica a la Virgen, muchos cristianos tienen la costumbre de honrar a la Madre de Dios realizando una romería.
En el libro ‘El Fundador del Opus Dei’, el historiador Andrés Vázquez de Prada relata el viaje que San Josemaría, acompañado por dos estudiantes, realizó a Ávila para honrar a la Virgen en su ermita de Nuestra Señora de Sonsoles. Actualmente, en esa ermita, una placa recuerda la primera romería del fundador del Opus Dei.
“Cuando se acercaba el final de curso y contaba en Ferraz con un buen plantel de gente joven, del que esperaba vocaciones y residentes para el próximo año, don Josemaría (...) quería agradecer a Nuestra Señora, de una manera especial, los favores que de ella habían recibido ese curso.

Así lo señalaba en sus escritos el Fundador del Opus Dei: Decidida la marcha a Sonsoles, quise celebrar la Santa Misa, antes de emprender el camino de Ávila. En la Misa, al hacer el memento, con empeño muy particular —más que mío— pedí a nuestro Jesús que aumentara en nosotros —en la Obra— el Amor a María, y que este Amor se tradujese en hechos.
Ya en el tren, sin querer, anduve pensando en lo mismo: la Señora está contenta, sin duda, del cariño nuestro, cristalizado en costumbres virilmente marianas: su imagen, siempre con los nuestros; el saludo filial, al entrar y salir del cuarto; los pobres de la Virgen; la colecta de los sábados; omnes... ad Jesum per Mariam; Cristo, María, el Papa... Pero, en el mes de mayo, hacía falta algo más. Entonces, entreví la "Romería de Mayo", como costumbre que se ha de implantar —que se ha implantado— en la Obra”.

Sin entrar en el recinto amurallado [de Ávila], se encaminaron directamente hacia la ermita. Desde lejos veían el santuario en lo alto de la ladera. Rezaron un rosario a la subida; otro, dentro, ante la imagen de la Virgen, en medio de ex-votos y ofrendas; y la tercera parte, de vuelta a la estación de Ávila.

.En recuerdo de esa romería, don Josemaría guardaba en una pequeña arqueta un puñado de espigas como símbolo y esperanza de la fecundidad apostólica en el mes de mayo.

Cuantos cientos de personas hemos seguido este ejemplo, con sorprendentes resultados. Queridos amigos os recomiendo esta devoción, Maria nos espera para ayudarnos.





viernes, 3 de mayo de 2013

La Santa Misa


La celebración de la Santa Misa constituye el “sacrificio de alabanza” por excelencia. Por ello, no podemos participar de cualquier modo en la celebración eucarística, sino que nuestra actitud, interna y externa, ha de ser la propia de quienes reconocen la grandeza de Dios, la majestad de su Gloria.

Si una persona que no compartiera nuestra fe asistiese ocasionalmente a una celebración de la Santa Misa, ¿cuál sería su impresión? ¿Podría sospechar, por la piedad del sacerdote, que realmente aquel hombre está prestando a Jesucristo su voz, sus manos, sus gestos, para que se actualice sobre el altar el Sacrificio del Calvario? ¿Podría intuir, contemplando a los fieles, que verdaderamente creen en lo que dicen creer?
Ante la grandeza admirable de la Eucaristía, el corazón del creyente se estremece y no puede más que hacer suyas las palabras del Centurión: “Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme”. Pero esa humildad y fe ardientes se expresan también en la actitud corporal.
Vivamos la misa como lo que es, que nuestro ejemplo pueda servir a muchos.