lunes, 7 de julio de 2014

Abramos la puerta a Dios

La exclusión de Dios a lo largo de toda la historia humana ha sido bajo formas diversas el pecado que llega hasta la negación de Dios y de su existencia, hasta el ateísmo.
En el fondo de muchas de estas actitudes que rechazan la verdad sobrenatural se encuentra un radical materialismo práctico, el aprecio de los bienes materiales por encima de todo.
Tenemos que decirle al Señor que queremos ponerle en la cima de todas las tareas humanas, trabajando bien, que de sentido a nuestra vida.
Como se llenarían de felicidad las casas y las almas de los que niegan la entrada de Dios en sus vidas.

3 comentarios:

Marcos dijo...

Que te voy a contar, amigo. Se empieza por una conciencia laxa, hasta que te autoconvences que el pecado no existe, ya sabemos que la puerta es angosta, y eso no está de moda.

Armando dijo...

Algunos por desgracia, niegan a Dios, pero en contrapartida Él , ni por un instante se olvida de sus hijos.
Un abrazo.

CHARO dijo...

Conozco personas muy cercanas a mí que no creen en Dios, me duele ya lo creo pero veo que cómo personas son excelentes y entonces veo claramente que Dios mismo está en esas personas aunque no crean en Él. Saludos