viernes, 2 de enero de 2015

Formar la conciencia.

 
Hay personas que para justificar sus actuaciones, incluso al margen o en contra de la ley moral, recurren al juicio de su conciencia. "Yo obro según mi conciencia", "no puedo actuar contra lo que me dice mi conciencia", "de mi fe respondo yo", son frases que encierran una verdad a medias. Ciertamente, es preciso tener por guia la propia conciencia, pués quien obra contra ella está fuera del camino. Pero no hay que olvidar que la conciencia no es la fuente del bien y del mal; su misión no es crear la ley, sino formar un recto juicio sobre la aplicación de la norma a la acción concreta.
 
Se debe de formar la conciencia con arreglo las normas morales que Dios nos ha dado, sin olvidar que la ley de Dios no solo está fundada en su Voluntad, sino tambien en su Sabiduria, y que por otra parte, la conciencia es reflejo de la Sabiduria divina en la criatura: conciencia y ley deben colaborar antes que oponerse.
 
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3 comentarios:

CHARO dijo...

A mí siempre me enseñaron que la conciencia hay que formarla con arreglo a las formas morales que Dios nos ha dado cada cual según la religión que practique y para los ateos según las formas morales y éticas que rigen nuestra sociedad.Nunca dejan de sorprenderme encontrarme con personas sin ningún tipo de moral (de las que hacen de su vida lo que quieren sin imortarles si perjudican o no a nadie y sin ningún tipo de respeto por nada ni por nadie) que dicen que tienen la conciencia tranquila porque no han matado a nadie.Saludos cordiales

icue dijo...

Muy bueno tu comentario CHARO.
feliz AÑO Y QUE SIGAS CON TUS IDEAS TAN CLARAS.

releante dijo...

Por las conciencias y las éticas se puede justificar todo, y cuando digo todo, es todo, solo la moral, marca la verdad sobre el bien y el mal, y es ahí, lo que marca realmente la diferencia. Un abrazo