sábado, 23 de mayo de 2015

La virtud de la templanza.

 
La permisividad en el ser humano, produce: malvados, impulsivos, glotones, lujuriosos, violentos, incapaces de dominarse y cobardes, seres que no son dueños de si mismos y terminan esclavos, primero de sus pasiones y luego esclavos de los demás.
 
El hombre debe ser formado desde pequeño en la templanza, en el uso de los bienes y en la fortaleza ante los males.
La templanza ayuda a dominar sus deseos, y la fortaleza a dominar sus miedos. Desde la primera infancia es preciso que se nos eduque de manera que coloquemos nuestros goces y nuestros dolores en las cosa en que es conveniente colocarlas.
 
En esto consiste una buena educación, pierden el exámen todos los pedagogos, psicólogos y papás permisivos, cuyo lema es "no hay que corregir, no hay que reprimir". Es eso lo que está dominando nuestras ideas pedagógicas y educativas y asi nos va.
 
Esta fuente es una alegoria a la templanza y se encuentra en Mexico
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2 comentarios:

CHARO dijo...

Hoy en día dicen que si no se les deja al niño hacer lo que quiere le puede afectar psicológicamente y claro es muy cómodo ser permisivo para que el niño de turno no se "traumatice"........A mí de pequeña, de joven y hasta que me casé tuve que respetar todas las normas que imperaban en casa de mis padres algo que veía normal pues tuve una educación estricta donde me enseñaron todos los valores éticos y religiosos y por ello no me traumaticé.Saludos cordiales

Armando dijo...

Lo que ocurre a mi modesto entender, es que a las personas nos hace falta un poco más de vida interior.para dilucidar que quien mueva y da la vida, es el Espíritu

Si no le invitamos a que entre en nosotros, no podemos dar amor, y ese amor se consolida en todas y cada una de nuestras actitudes; bien sean familiares, de amistad, en el trabajo o en nuestro trato diario con las personas.

Debemos despertar al Amor, contagiar a nuestros hijos y nietos, que este cuerpo perfecto que Dios nos ha dado, no es nada sin el motor que todo lo puede, que es nuestro espíritu.

Un abrazo y feliz día del Espíritu.