miércoles, 22 de junio de 2016

Pensarlo bien


Algo muy habitual se apoya en una paradoja: Criticamos con frecuencia que los gobernantes son malos e incompetentes, pero los hemos elegido nosotros, por tanto intervenir en la función del gobernante, equivale a suponer, que nosotros antes hemos sido incompetentes al elegirlos.
Elegir a políticos honestos y competentes, no debiera ser algo superior a nuestra capacidad. A esto deberíamos dedicamos los electores, debemos estudiar a nuestros candidatos como personas, ponderando bien las acciones y sus palabras, sin dejamos deslumbrar por la retórica de un político.
Debíamos estudiar los partidos y sus principios, lo cual incluye el estudio de sus realizaciones en el pasado, tanto en si mismas como en relación con el principio que profesan.

Es fundamental que estudiemos si son personas sinceras, si hacen honor a la verdad, o por el contrario se apoyan en la mentira, en la falsedad y en los intereses de partido, para mantenerse en el poder.
Es hora de examinar el rumbo que sigue la vida de nuestro país, pues si todos no somos expertos en política, debiéramos de tener el olfato necesario para juzgar, si el cuerpo de la política está sano y cada vez va mejor, o si está enfermo y va empeorando.
No podemos juzgar de los procesos, pero si hacemos cargo de si el producto es el que deseamos, y el que necesita nuestra sociedad para vivir en armonía.
A la hora de votar, la obligación del voto, lleva consigo de prepararse para votar. Quien no se toma esta molestia, no puede luego lamentarse de que las cosas no marchan bien.
La democracia, no es una formula mágica, que transforma en decisiones prudentes la ignorancia de lo que está pasando en el país.
El deber de cada ciudadano en una democracia, no solo se reduce a elegir, llega más lejos, debe llegar a crear una atmósfera de salud moral, en la que tiene que actuar el gobernante que se elija. Si esto no se hace de nada servirá el interés por votar.

Es la opinión pública el mejor medio para hacer llegar a otros, el proyecto ideal para el país. Pero donde la opinión publica tiene verdadera fuerza, es en establecer las normas de lo justo y de lo injusto, de lo que se puede y no se puede tolerar, y mantenerlas con firmeza, para que el gobernante no tenga más remedio que obrar conforme a ellas.
Si la opinión pública, sobre el fraude político, la mentira y la falsedad, fuera tan clara que un político convencido de este delito, se viera obligado a desaparecer de la vida política, los casos de inmoralidad política serian muchos menos.

11 comentarios:

esteban lob dijo...

Creí que hablabas de Chile, pero era de España. En todas partes se cuecen habas.

Saludos cordiales.

Ester dijo...

No elegimos exactamente, porque puede que gobierne el que no hemos elegido, o incluso que se alíen entre ellos y no valga para nada nuestro voto. Supongo que tambien debemos pensar que una cosa es lo que creen que pueden hacer y otra lo que realmente pueden hacer. La democracia es parecida a la dictadura, donde tenemos que obedecer igual que en la democracia, solo que en este sistema ademas tenemos que ir a votar. Un abrazo

Ilesin dijo...

Querido actualmente todos están manchados pero nadie quiere soltar su trono, y por mucho que tengamos (según dicen) el poder en nuestras manos ya te puedo asegurar que es una gran falsedad por que por detrás acaban haciendo lo que ellos quieren. Esto no hay quien lo salve y lo peor es que hemos de seguir aguantando.
Besos

Julia L. Pomposo dijo...

Elegir un político honesto es tan difícil como encontrar una aguja en un pajar, todos parecen serlo al principio y luego nada de nada,
Abrazos

maria cristina dijo...

Muy buenos consejos Icue, siempre digo a quienes regalan cosas antes de la elecciones para ser votados, acepten los regalos y luego voten a conciencia, que si les dieron algo seguro es que se lo merecen y más, un abrazo!

CHARO dijo...

El saber votar es muy importante, ya lo creo, y para ello estoy de acuerdo contigo en que debemos prepararnos y formarnos estudiando a fondo a cada político pero la realidad es otra ya que la inmensa mayoría de las personas se dejan llevar por la oratoria del candidato y cuanto más grite pues más entusiasmo logra en sus seguidores que no se paran a pensar si es viable o no lo que dice o las consecuencias que pueden traer.....que Dios nos ayude en estas elecciones y salga el candiato que sea capaz de hacer lo mejor para nuestro pais y para los españoles.Saludos

Buscador dijo...

Mire usted.

Yo votaría sin dudarlo a cada partido que se presenta. Ninguno lleva malas intenciones porque sino, no ganaría votos. Votaría ciegamente a cada uno segun su programa pero,¿qué pasa? pues que a pesar de ese programa haran mas cosas que no confiesan y que yo, sin saberlo, le di mi voto a fe ciega para pagar cosas que me pondrían en revolucion...

Desentrañar la verdad corresponde a la libertad de cada individuo y cada individuo, es alguien tan preciado como Rajoy, Rivera, Sanchez o Iglesias...

PEPE LASALA dijo...

Buen artículo Icue, aunque con tu permiso me gustaría decir que aunque parte de culpa tenemos los electores de lo que sale en las urnas, una gran parte la tienen los propios partidos, puesto que las coaliciones que hacen, en muchísimas ocasiones no tienen que ver con los resultados, pues si así fuese, no llevaríamos seis meses de desgobierno.
Bueno amigo, te comento que ya me despido del mundillo bloguero por vacaciones de verano hasta Septiembre, así que te mando un abrazo enorme. Cuídate mucho. @Pepe_Lasala

Ricardo Tribin dijo...

Excelentes puntos de vista, muy querido amigo Icue.

En mi blog, publicado hoy, hablo de algo similar y ello es que los mas ricos se hacen los sordos ante las realidades de malos gobernantes y solo por un motivo : siguen ganando dinero.

Un fuerte abrazo.

SÓLO EL AMOR ES REAL dijo...

Mucha luz para la amada España y que acierten en este delicado momento...

Luz y más Luz

Isaac

Sara O. Durán dijo...

Muy buena entrada, los políticos y sus prácticas, dicen mucho de lo que nosotros somos. Si fuéramos mejores, tendríamos mejores gobernantes.
Un abrazo.