miércoles, 9 de noviembre de 2016

Es necesaria una dosis de buen humor.

                              
Hay momentos en que hace falta una dosis de buen humor, que por pequeña que sea nos ayuda a remontar.Esta mañana estaba un poco tristón, he pensado que debia pensar en algo alegre, me han venido a la memoria dos anécdotas leidas hace tiempo, que han alejado mi momentanea tristeza.


Siendo jefe del gobierno francés Clemenceau recibió a un político en su despacho, el mismo día de la muerte de uno de sus ministros.
Político: Quiero ponerme a su disposición por si cree que puedo ocupar el puesto del ministro fallecido.
Clemenceau: Eso no es cosa mía, pregúnteselo a los de la funeraria.
Estando la abuela cantando una canción de cuna a su nieto para dormirle, éste le dijo: «Abuela, ¿no podrías seguir cantando fuera?, es que quisiera dormir».



4 comentarios:

mjesus dijo...

JAJAJA pobrecilla
un abrazo

CHARO dijo...

Muy buenos los dos chistes, gracias por hacerme reir :-)) Saludos

PEPE LASALA dijo...

Claro que sí Icue, hay que tener buen humor. ¿Sabes como intento yo alegrarme cuando estoy un poquito triste? Lo que hago es intentar transmitir alegría a los demás, y eso me hace feliz y me sube la moral. Es una buena receta. Un fuerte abrazo y buen fin de semana amigo.

jackie dijo...

Sin dudas, Esta vida hay que pasarla riendo. Que mas le podemos hacer? Saludos!