lunes, 24 de septiembre de 2007

Agarrado a la cuerda.

 

Cuentan de un alpinista, desesperado por conquistar el Acocagua, que inició su travesia después de años de preparación, pero se decidió a subir sin compañeros.
Empezó a subir, se fué haciendo tarde, no se preparó para acampar, decidió seguir subiendo y le oscureció. La noche cayó con gran pesadez, no se veia nada, no habia luna, las estrellas las cubrian la nubes.
Al seguir subiendo en estas condiciones, resbaló y se desplomó por los aires, seguia cayendo, en esos momentos pasó por su mente toda su vida, pensaba que iba a morir, pero de repente sintió una gran sacudida y un tirón muy fuerte. Como todo alpinista experimentado, habia clavado estacas de seguridad con candados a una larga soga atada a su cintura.
En esos momentos, suspendido en el aire sin ver nada,gritÓ:
"DIOS MIO AYÚDAME", una voz le respondió:"¿QUE QUIERES QUE HAGA?"... "SALVAME DIOS MIO.."
"REALMENTE CREES QUE PUEDO SALVARTE?"...."POR SUPUESTO SEÑOR"..."ENTONCES CORTA LA CUERDA QUE TE SOSTIENE.."
Hubo un momento de silencio y quietud...

Cuenta el equipo de rescate, que al dia siguiente, encontraron colgado a un alpinista congelado, muerto, agarrado con fuerza a una cuerda...A DOS METROS DEL SUELO...

Y nosotros que tan agarrados estamos a nuestra cuerda....por que no la soltamos?...
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2 comentarios:

Ljudmila dijo...

Tu la soltarías?
Yo? Pues no lo sé!

"Hombres de poca fé porque dudais" !!!!

icue dijo...

Iludmila.
Como tu dices, es un problema de fe, y eso no se compra, la fe la da Dios, y tenemos que decirle con frecuencia "aumentame la fe" y entonces no dudamos en soltar la cuerda.