lunes, 2 de marzo de 2015

Año de la familia.

                                                            

Estamos en el año de la familia, esto muy unido a los míos me anima  a escribir sobre la que mi mujer y yo hemos formado.
Pienso que una familia con seis hijos como la nuestra tampoco es tan numerosa, pero no deja de producirme cierta extrañeza, que cuando lo menciono, no falta el gesto entre sorprendido y risueño.
Me enorgullece hablar del número de hijos, por que mi “carrera” de padre es tan o más importante que las hechas en distintos momentos de mi vida, enorgulleciéndome más de mi familia que de unos diplomas, que algún día acabarán en el fondo de un baúl .
Alguna vez he oído que no tener familia es la mayor pobreza, tener una es la mayor riqueza, y no digamos si crecen al calor del amor de Dios, eso es una gozada.
En la época de la educación, no fueron a Disneilandia, ni yo cambiaba de coche cada tres años, pero todo aquello me tenia sin cuidado, nadie es más feliz por conocer al ratón Mickey.
                                                       
Mis padres que no tuvieron coche nunca fueron muy felices, tanto que hoy los dos están en el cielo, conozco a otros que lo dieron “todo” a sus hijos, dudo que fueran tan felices.
Es tal la confusión reinante, que no se valora el tener hijos, la generosidad la confunden en regalar ropa vieja, en mi casa la ropa siempre se heredó, y al final se aprovechaba como trapo de limpieza.
Estamos orgullosos de haber regalado a la sociedad seis personas bastante normales, con virtudes y defectos, pero que valoran la vida familiar, y luchan por amar y ayudar a los demás.
Siempre hemos procurado distinguir lo moralmente licito de lo que no lo es, pienso que así habrá seis sinvergüenzas menos.
Además esto tendrá efecto multiplicador, ya que harán llegar a otros muchos lo que llevan dentro.
Mi mujer y yo nos sentimos satisfechos, y pedimos ahora ser coherentes con lo enseñado, y que sepamos vivirlo nosotros, y seguir transmitiéndolo.

6 comentarios:

Marcos dijo...

Desde luego puedes presumir de ser coherente con el nombre de tu blog. Ante todo enhorabuena por la herencia que dejas tras de tí. Yo no he llegado a tanto, pero en mi casa también sabemos el valor de hacer turnos para el baño y tantas otras cosas de las familias numerosas. No creo seas rico, sé que eres millonario de afectos y satisfacciones, vuestra gran generosidad es posible que algunos no la entiendan, pero los dos sabemos es un tesoro en la tierra y en el cielo.

icue dijo...

Muchas gracias Marcos por tu alentador comentario, bien se nota que tu vives el amor por la familia por las cosas que dices, es un tesoro que tenemos los que amamos esta institución, tenemos que luchar por que cada día sea más querida por todos.
Un fuerte abrazo

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

¿Cuál el el mayor anhelo en tu vida?, me preguntaron en alguna ocasión. Yo les respondí: Educar a mis hijos y poder verlos siendo ciudadanos de bien.

Concuerdo plenamente contigo, estimado amigo, la familia es lo primero.

Un abrazo.

PEPE LASALA dijo...

La familia unida es lo más bonito que existe Icue, tanto en lo malo como en lo bueno, estar unidos es lo más importante. Compartir todo en familia bajo la mirada de Dios es maravilloso. Me ha gustado mucho lo que aquí nos muestras, una familia que se ama. Gracias amigo. Un fuerte abrazo. @Pepe_Lasala

icue dijo...

Humberto gran anhelo el tuyo, enhorabuena, un abrazo

icue dijo...

Pepe bien se cuales son tus sentimientos en este tema ,siempre he aprendido de ti.
Un gran abrazo