lunes, 14 de diciembre de 2015

Manipulando las palabras.

He leído algo del libro de la periodista, Marguerite Peeters, saliendo en este libro la manipulación que actualmente se hace del lenguaje.
Ya Stalin, buen conocedor de las astucias de gobierno, lo dejó claro cuando afirmó que el medio más poderoso que tienen los gobiernos para dominar a los pueblos, no son las armas, sino los vocablos, también Martin Heidegger con su penetrante mente filosófica nos alerta diciendo, que las palabras son a menudo en la historia más poderosas que las cosas y los hechos.

La ingeniería social que da fin a la época de las ideologías y se sustituye por el "consenso mundial", partiendo de la base de prescindir de Dios e incluso de la naturaleza, usa un lenguaje nuevo, algunos ejemplos son:

Globalización con rostro humano, Ciudadanía mundial, Desarrollo sostenible,
Buena gobernanza, Democracia participativa, Calidad de vida, Salud reproductiva, Derechos sexuales, Igualdad de género, Diversidad cultural, Educación de la ciudadanía y para la paz. etc. etc.

Y en cambio parece muy raro que hagan desaparecer términos como:
Verdad - Caridad - Familia- Marido - Mujer - Esposos - Padre - Madre - Conciencia - Virginidad -Pudor - Fe -Esperanza - Pecado - Sacrificio - Bien común - Dogma - Moralidad - Jerarquía - Soberanía nacional. etc. ect.

¿No nos suena esto muy raro?

3 comentarios:

Armando dijo...

Sin lugar a dudas, vivimos tiempos de mucha confusión en donde las palabras, y sobre todo los hechos dirigen a muchos por desgracia hacia falsas quimeras. Pero siempre queda la Esperanza y la gran Misericordia del que nos creó, pues Él, mejor que nadie conoce nuestras traiciones y debilidades.
Un abrazo.

CHARO dijo...

Los gobiernos y la sociedad se preocupan demasiado de prescindir de Dios y de toda ideología que no esté en el contenido de esa sociedad moderna "gobernada" por las tecnologías, los medios de comunicación, la consavida globalización, el consumismo etc.etc. Pienso que en muy pocos años el mundo habrá dado un cambio demasiado drástico que en realidad es donde nos quieren llevar ¡¡¡UN MUNDO SIN DIOS!!! Esto es muy fuerte pero si se consigue todos tendremos la culpa: Unos por imponerlo y otros por consentirlo y aceptarlo.Saludos
P.D. Siento ser tan pesimista en este aspecto pero es que en pocos años he visto demasiados cambios y eso me preocupa mucho.

Marcos dijo...

Hay mucha libertad pero se nos conduce cual rebaño enseñandonos como pensar y que palabras hay que omitir o decir, no puedes salirte del circulo o eres etiquetado inmediatamente, facha, beato, meapilas, solo unos tiene la verdad absoluta, es una democracia de plástico donde nadie piensa por si mismo, solo se nos enseña a balar en aprisco.