jueves, 19 de enero de 2017

Lo que necesita nuestra sociedad.



Tener fe, la fe es para vivirla, y debe informar las grandes y las pequeñas decisiones; a la vez, se manifiesta de ordinario en la manera de enfrentarse con las luchas de cada día.

Todos tenemos fe, consiste en  creer en algo que no se ve, hay desde el que tiene fe en Dios al que no ve, hasta el que solo tiene fe en quien es su madre porque se lo dicen.
Para un cristiano la fe es creer en Dios y todo lo que eso representa.
¿Llevamos los cristianos una vida de fe? ¿Influye en el comportamiento, y en las decisiones que tomamos?

La vida cristiana nos lleva a vivir una serie de virtudes, de ahí que las virtudes sobrenaturales influyan en las virtudes humanas y hagan del cristiano un hombre honrado, ejemplar en su trabajo y en su familia, lleno de sentido del  honor y de la justicia, que se distingue ante los demás hombres por un estilo de conducta en el que destacan la lealtad, la veracidad, la reciedumbre, la alegría...

La vida de fe del cristiano le lleva, por tanto, a ser un hombre con virtudes humanas, porque hace realidad su fe en sus actuaciones corrientes.

 La fe no es una virtud para ejercerla sólo en unas cuantas ocasiones, hay que ponerla en marcha en los momentos de rezar, de trabajar, de hacer vida de familia…  No vale como hacen algunos cristianos, que parecen tener reservada la fe para el domingo a la hora de ir a misa.

 Hay que ser hombres y mujeres de temple, sin complejos, sin respetos humanos, veraces, honrados, justos en los juicios, en sus negocios, en la conversación.

 Quizá, a lo largo de nuestra vida, hayamos encontrado a tantos que se dicen cristianos, porque han sido bautizados y reciben otros Sacramentos, pero que se muestran desleales, mentirosos, insinceros, soberbios...   Les fallaron los cimientos humanos y no pudieron mantenerse en pie.
El ejercicio de la fe y de las virtudes morales llevará al cristiano a ser ese ejemplo vivo de lo que el mundo necesita.

Se necesitan madres de familias fuertes, alegres que quieran y hablen con sus hijos. Hombres bien formados profesionalmente. Gobernantes que no defrauden.  Estudiantes que estudien para tener la preparación adecuada. Tantas personas dedicadas al trabajo manual que cubren tantos campos. Dios quiere y la sociedad necesita hombres y mujeres cabales, que expresen en la realidad de cada dia la felicidad de ver que con su actuar hacen felices a muchas personas.

 

4 comentarios:

Abuela Ciber dijo...

Seres que sepan amarse y por ende amar a los demas

Cariños

Ilesin dijo...

En la vida lo importante es intentar el bien a todos sin excepcion e intentar estar lo más acorde posible con las propias creencias y la conciencia muy tranquila de que no hay nada por lo que sufrir.
besos

CHARO dijo...

Que el cristiano debe de actuar de acuerdo con su fe es algo que dista mucho de la realidad, es verdad que los hay que son un auténtico ejemplo pero a estos apenas se les ve o mejor dicho no se les quiere ver ya que dan más la nota aquellos que siendo cristianos su conducta y ejemplo deja mucho que desear y son estos los que llaman la atención y hacen mucho daño a la iglesia.......ójala y la sociedad se llenara de buenos ejemplos, es absolutamente necesario.Saludos cordiales

Sara O. Durán dijo...

El riesgo principal cuando no se tiene fe en Dios, es que se tiene fe en cualquier cosa y eso es muy peligroso. Pues solamente Dios, no defrauda, Él es perfecto.
Pero el ser humano siempre tendrá la necesidad de creer.
Se han distorsionado tanto los errores de humanos dentro de las instituciones religiosas, que se ha arrasado con Dios, quien no es el responsable.
Y sucede que cuando las cosas salen bien es mérito humano y cuando no, es culpa de Dios. Cómo es que se culpa a quien se dice que no existe?? Sabes, quien más ateo es, es quien más piensa en Dios. Siempre tienen una lucha contra él. ¿Cómo luchan con quien no existe?
Sin fe, la vida es un constante fraude muy amargo. Con fe hasta el peor de los problemas, aunque no tenga remedio, es superable.
Un abrazo.