martes, 24 de noviembre de 2015

Serenidad.


Una costumbre de los niños es construir castillos de arena o con taquitos de madera, y si por algún motivo se destruye, que gran disgusto se llevan, ¡que tragedia!
Pensando en esto ahora uno se divierte y reviven aquellas tragedias infantiles, no pudiendo menos que sonreír.

Si la vida la miramos sobrenaturalmente, juegos de niños y tragedias infantiles, son tantas y tantas preocupaciones de personas mayores y de juicio muy maduro, que todo lo ven negro.
Como cambiaria todo si aplicáramos la virtud de la serenidad, es una virtud que nos enseña a ver las cosas en su verdadera luz y apreciarlas en su justo valor, el que real y objetivamente tienen.
¿Qué quedaría en nuestra vida de tantas preocupaciones, inquietudes y sobresaltos, si en ella entrase esta virtud de la serenidad, seguro que nada o casi nada.

9 comentarios:

Marcos dijo...

El concepto de serenidad suele asociarse a la capacidad de una persona para actuar de manera racional y templada en todo momento. El sujeto que es sereno, de este modo, no se deja llevar por los impulsos ni por las emociones.
La serenidad es sosiego, paz, auto control, tranquilidad, calma… Es una actitud sosegada y calmada ante cualquier acontecimiento por contrario o complicado que sea. Es saber enfrentarse a las contrariedades y a la adversidad, sin caer en la desesperación ni en la impaciencia sino manteniendo una actitud reflexiva que permita valorar y ver la magnitud del problema buscando soluciones desde la calma y la reflexión. Las personas serenas poseen mayor control de sus emociones. Como toda virtud, además de poseerla hay que cultivarla.

Armando dijo...

Todo,lo que se hace precipitadamente, sale torcido.
Como decía Teresa de Jesús: La paciencia, todo lo alcanza.
Un abrazo.

Julia L. Pomposo dijo...

La serenidad es una virtud que muy pocos poseemos, si hiciésemos uso de ella, como bien dices tu, ¡Cómo cambiarían las cosas!
Saludos cordiales

CHARO dijo...

Pues si paracticáramos esa serenidad apenas tendríamos ni problemas, ni preocupaciones ni sobresaltos.......recuerdo jugar con mis hijas a armar castillos y los disgustos que nos llevábamos cuando se caían inesperadamente:-))
Saludos

icue dijo...

Marcos, haces una definición perfecta de la virtud de la serenidad, que necesaria es en nuestro tiempo, para calmar un poco el desorden que existe.
Gracias un fuerte abrazo

icue dijo...

Armando, veo que lo entiendes muy bien.
Un abrazo

icue dijo...

Julia, yo te considero una persona con mucha serenidad, que Dios te la conserve, pídeselo.
Saludos

icue dijo...

CHARO, SI A TODOS SE NOS HAN CAIDO LOS CASTILLOS, AHORA NO LE DAMOS IMPORTANCIA, QUE HAGAMOS IGUAL CON LAS CONTRARIEDADES, ESO NO QUIERE DECIR QUE NO NOS OCUPEMOS DE RESOLVERLAS, PERO CON PAZ Y ALEGRIA.
SALUDOS

Amapola Azzul dijo...

La serenidad de verlo todo y seguir feliz. Un beso.