miércoles, 25 de junio de 2014

No quieren a Dios.

Vivimos hoy día el fenómeno del laicismo, que quiere suplantar el honor debido a Dios y a la moral basada en principios trascendentes, por ideales y normas de conducta meramente humanos, que acaban siendo infrahumanos.
A la vez, tratan de relegar a Dios y a la Iglesia al interior de las conciencias y se ataca, con agresividad a la Iglesia y al Papa, bien directamente o en personas o instituciones que son fieles a su Magisterio.
No es raro entonces que donde el laicismo logra sustraer al hombre, a la familia y al Estado del influjo regenerador de Dios y de la Iglesia, aparezcan señales cada vez más evidentes y terribles de la corruptora falsedad del viejo paganismo.
Estas señales producidas por la secularización son evidentes en países de gran tradición cristiana, basta ver: divorcio, aborto, aumento del consumo de droga, agresividad, desprecio de la moralidad pública.
El hombre se deshumaniza y degrada cuando aparta a Dios de su vida, que nos ha dado las leyes para conservar la naturaleza humana y para que encontremos nuestra propia dignidad.
Respondamos a la llamada de Dios y seamos sal y luz de la tierra allí donde estemos, queremos un mundo más humano, más alegre, más honesto, más limpio, más cerca de Dios.

5 comentarios:

CHARO dijo...

Una gran pena lo que está pasando, quieren quitarnos nuestra fe, nuestras creencias, nuestra religión, quieren quitarnos a Dios de nuestra vida y de nuestro corazón. Por otro lado veo que el Islam cada vez se extiende más y con ellos no van a poder así que me temo que en unos años habrá más mezquitas que Iglesias en toda Europa y por supuesto en España.Saludos

Marcos dijo...

Cuando de una conciencia laxa se pasa a negar el pecado, es necesario quitar toda referencia que pueda hacerles reflexionar.

Su soberbia quizá les cuesta admitir que es un Dios que perdona.

jackie dijo...

Por eso es que este mundo esta como esta! Si la gente supiera que solamente Dios puede cambiar todas las cosas para bien. Pero hay que volverse a El. Gracias por compartir.

Ricardo Tribin dijo...

El nombre de Dios debe invocarse antes que nada.

Un abrazo.

icue dijo...

me alegra mucho ver que todos sintonizamos en la misma onda, Dios nos mantenga unidos mucho tiempo.
Un fuerte abrazo a todos